| Moy's profileRepública de las Islas M...PhotosBlogLists | Help |
|
October 26 ¿Ser más egoísta? Aunque no lo crean, soy una persona bastante condescendiente. Si bien soy claro y tajante en lo que me agrada o me desagrada, la verdad es que son pocas cosas las que verdaderamente me causan conflicto suficiente como para evitarlas drásticamente en la medida de lo posible. Tal vez, aglomeraciones, trámites bancarios, tráfico, comida picante, futbol y otros deportes televisados, no sé, cosas así... La mayor parte del tiempo voy por la vida intentando ser centrado y abierto a experimentar todo tipo de vivencias aunque sepa, por anticipado, que muchas no me agradarán por completo. También considero que, cuando se trata de mantener buenas relaciones con las personas que quiero, en general paso por alto pequeños detalles que podrían causarme cierto conflicto. Claro, pocas veces hago algo a fuerza y nadie me ha obligado; pero, creo que para estar con un amigo o familiar puedo aguantarme muchas cosas y aguantarlo con gusto, por el simple hecho de que lo importante es mantener viva una buena relación. No sé, creo que, cuando de amistad se trata, con gusto he soportado ir a tiendas que no me gustan; pasar tiempo con gente que detesto; moverme de un extremo al otro de la ciudad; tomar cualquier bebida aunque yo quiera una en especial; ver películas poco interesantes; comer alguna cosa en lugar de lo que realmente quería; pagar más de una vez por ver la misma película; desvelarme; compartir mis alimentos; prestar dinero; asistir a fiestas con gente motorola y wannabe artista-intelectual; ir a conciertos o presentaciones de grupitos indie-chafas; perderme otras celebraciones que ya tenía planeadas; cambiar mi rutina de ejercicio por irme a tomar un café y tragar más calorías; huir temprano del trabajo a riesgo de ser regañado para llegar a tiempo a una invitación; mandar a la goma a mi familia de otros estados por quedarme en la ciudad para un plan; abandonar una fiesta familiar en otra ciudad para regresarme a la mía a festejar un cumpleaños, el mismo día; ir a fiestas a lugares feos y peligrosos en la ciudad y salirme, yo solo en la madrugada, a buscar un taxi; soportar críticas de parte de amigos de amigos y conservar la calma para no arruinar el momento; dormir menos; esperar a alguien solo parado en una esquina o en una estación del metro(bús) por varios minutos; comer a prisa y acabar con gastritis para llegar a tiempo a una cita y no enojarme cuando me llaman para decirme: "apenas voy saliendo de mi casa, espérame"; partirme prácticamente en dos para evitar que dos personas, que se odian, se encuentren y poder convivir con ambas; aguantarmee que critiquen o se burlen de alguno de mis otros amigos o en su defecto aventarme mega-rounds para defenderlo(a), aunque él/ella ni se entere; no invitar a personas que aprecias a alguna reunión porque irá alguien que no los soporta; gastar más dinero y divertirme menos; acompañar a alguien en la madrugada a su vehículo o a que tome un transporte; cambir mi plan de quedarme en casa porque alguien me llamó para "hacer algo"; escuchar que me platiquen grandes conflictos existenciales durante horas, por teléfono; dedicar minutos del día en dar consejos a alguien que lo necesita; etc... Muchas cosas que, como dije, no me han pesado en absoluto porque las he hecho con gusto, con amor y, al fin y al cabo, no me han causado grandes conflictos. Lo triste es que a veces damos por hecho que las demás personas son así y que, cuando lo solicitemos, serán capaces de hacer algo mínimo con tal de estar con nosotros o que, sin dudarlo, nos echarán la mano cuando solicitemos algún pequeño favor. Pero, cuando con la mano en la cintura, mediante un e-mail, una llamada o un mensaje de texto, nos mandan a la goma, nos hace en primera sentir muy tristes y decepcionados y, en segunda nos pone areflexionar sobre si hemos hecho lo correcto. No es que uno haga las cosas esperando algo a cambio, sino que, en ocasiones, estamos convencidos que los demás estarán ahí para nosotros, no incondicionalmente pero sí nos hacemos a la idea idea de que así como los amamos, ellos nos aman. Entonces, de pronto uno recibe respuestas como: "Si va ella/él yo no voy", "¿Para qué la/lo invitas?", "No puedo ir, diviértete", "No me gusta ése lugar, mejor te veo otro día", "Tengo sueño", "La verdad esa película no se me antoja", "Sí vi tus llamadas perdidas pero no pensé que tuviera que marcarte de vuelta", "Ay no, está muy lejos", "Voy a salir con alguien más pero te marco luego", "Pues la verdad no quiero gastar ni en un café", "Prefiero ir a otro lugar", "No se me antoja comer eso", "Ya me aburrí, me voy", "Oye, me cobran roamming, ¿te puedo colgar? / ¡Bye!" Y, nos quedamos pensando... ¿Por qué?, ¿qué pasa?, ¿le hice algo malo?... Y todavía es peor cuando hacemos que estas personas noten su actitud y, en lugar de reflexionar un poco, se molestan y nos reclaman como si nosotros fuéramos los desatentos o groseros. No es que me considere un martir ni quiera, de pronto, dar lástima y demostrar que soy persona más buena de este mundo. (Nadie es completamente santo, si lo fuéramos sería muy aburrido todo.) Simplemente hoy me he puesto a pensar si me hace falta volverme más egoísta, más claro y más específico sobre lo que verdaderamente me gusta y no me gusta. Quizás yo me he pasado de condescendiente. Esto lo digo porque estoy convencido de que un ser humano más conciente y evolucionado es, como consecuencia, más sensible hacia los pequeños detalles. He leído por ahí que mientras más "despierto" esté uno, más se da cuenta de elementos, para muchos, poco importantes, ya que el ego es un reflejo de nuestra incapacidad para conectar con nuestro entorno. Pero, tal vez, en mi afán de ser alguien más abierto, más tolerante, más despierto y más amable, me he convertido en una persona que en ocasiones deja en segundo plano lo que quiere para darle gusto a alguien más. Sí, es triste darse cuenta de situaciones así, y eso que son realmente pocas cosas las que me ponen triste; pero, quizás sea tiempo de volverme un poco más egoísta... Pensar primero en mí, definir qué deseo y qué no y, cuando sea necesario, expresarlo. Veo que hay personas a las que les funciona bastante esta actitud si bien, a veces de pronto se desconciertan y entran en conflicto preguntándose: "¿por qué me pasa lo que me pasa?", "¿qué he hecho yo para merecer esto?". Tal vez esto sea una buena lección de vida para mí, ahora que mi cumpleaños se acerca. Quizás la próxima vez que me inviten a hacer algo que no me agrada por completo, aunque quiere a la persona y muera por estar con ella responderé: "No, no se me antoja. Yo tengo mil ganas de quedarme en mi casa. Diviértete y luego me cuentas". ![]() Comments (1)
TrackbacksThe trackback URL for this entry is: http://molletito.spaces.live.com/blog/cns!9AF4752B82CC07E8!2411.trak Weblogs that reference this entry
|
|
|